Entrevistas en video

Entrevista a Camilo Serna
Experto

 

Entrevista a Eliana Ceballos
Gestora territorial de Antioquia

 

Entrevista a Luis Patiño
Gestor territorial de Norte de Santander

 

Entrevista a Janeth Mosquera
Gestora municipal de Cauca

 

Entrevista a Geovanny Lozada
Gestor territorial del Departamento de Caquetá

 

Entrevista a Álvaro Cabrera
Gestor departamental del Departamento de Nariño

 

Entrevistas a Catalina Jiménez
Coordinadora de Sistematización

 


“Tenemos más PLAICMAS, una relación muy fortalecida con las autoridades y unos productos útiles para cualquiera que emprenda los desarrollos de la acción integral contra minas”

El consorcio Método-CCCM entrevista al experto Álvaro Jiménez Millán, en la Conferencia Episcopal de Bogotá (Colombia),  como parte del evento de Capacitación anual y cierre del diseño e implementación de la estrategia de gestión territorial a nivel municipal y departamental, celebrado del 30 de noviembre al 4 de diciembre de 2015.

Entrevista a Álvaro Jiménez Millán

 

¿Qué diferencias logró encontrar en los territorios intervenidos?

No creo que existen las diferencias que hay en nuestro país. Hay departamentos que tienen un mayor desarrollo, departamentos que tienen una mayor fortaleza institucional, departamentos que tienen una vida menos convulsionada por el conflicto armado, y otros en donde el conflicto armado y el tema de las minas se han vuelto muy relevantes. Creo que esas diferencias van a hacer parte de los retos que vamos a tener que enfrentar en las etapas subsiguientes de desarrollo, no sólo del proyecto sino de la acción integral contra minas.

¿Cuál cree que fue la principal fortaleza de este proceso?

Yo siempre creo que la mayor fortaleza que tiene un proyecto, una empresa, una institución, el Estado mismo, la sociedad, es su recurso humano. Y considero que el recurso humano que nosotros tuvimos durante el proyecto, si bien pudo haber cometido errores, equivocaciones, tener falencias, es un equipo humano que se parece mucho al país; y en tanto que eso, por vivir la situación misma del conflicto armado en sus territorios, por pertenecer a las mismas comunidades sobre las cuales trabajaron, es un recurso humano que estaba muy calificado para adelantar la tarea y creo que los resultados excedidos que tenemos hoy en relación con las necesidades planteadas por el proyecto, dan muestra de ello. Es decir, tenemos un mayor número de PLAICMAS construidos, tenemos una relación con las autoridades a nivel municipal y a nivel departamental muy fortalecida y tenemos, obviamente, unos productos que son útiles para cualquiera que emprenda los desarrollos de la acción integral contra minas hacia adelante.

“El recurso humano que tuvimos durante el proyecto se parece mucho al país, por vivir la situación misma del conflicto armado en sus territorios y por pertenecer a las mismas comunidades sobre las que trabajaron”

¿Y la principal debilidad?

Considero que la debilidad es también la que se expresa en la vida institucional colombiana. Las amenazas que existen están dadas por el cambio de gobernantes que se sucede ahora en el mes de enero y que seguramente va a exigir un periodo de transición mucho más largo para que haya unos empalmes adecuados y para que esperemos en esta ocasión si se construye sobre lo elaborado por parte de los nuevos gobernantes y no se echa al trasto de la basura todo lo que se ha venido trabajando por estos tres años.

“Las amenazas que existen están dadas por el cambio de gobernantes”

¿Cómo ve la articulación interinstitucional para el tema de minas antipersonal?

Yo creo que es el tema con mayores debilidades. Creo que la cultura de la coordinación, de la articulación de procesos, la generación de redes de trabajo, son unas de las debilidades que tiene no sólo el Estado sino la sociedad colombiana misma. De hecho, somos muy buenos en términos individuales, pero poco fuertes en términos colectivos. Y creo que esa fue nuestra mayor debilidad pero es una debilidad que obedece más a la inexistencia de proceso de confianza, de articulación, de coordinación, en una sociedad como la nuestra.

“Somos muy buenos en términos individuales, pero poco fuertes en términos colectivos”

¿Cómo ve el desempeño de los comités de justicia transicional en relación con la acción integral contra minas antipersonal?

Depende mucho del territorio del cual estemos hablando. Una cosa es Antioquia, otra cosa es Arauca, otra cosa es el Cauca. Es decir, cada uno en su desarrollo regional tiene unas fortalezas y unas debilidades. Pero creo que lo importante es resaltar que en la mayoría de los territorios este instrumento que surgió de la ley de víctimas ha funcionado. Es eficiente en términos de que mantiene su operatividad, así muchas de sus tareas y de sus propósitos no estén suficientemente logrados. Creo que el camino que han emprendido es un camino correcto y apunta a la dirección adecuada.

“En la mayoría de los territorios el comité de justicia transicional que surgió de la ley de víctimas ha funcionado”

¿Ve alguna relación favorable de algún partido político en la acción integral contra minas antipersonal?

Creo que los partidos no tienen mucho interés ni mucho conocimiento sobre la acción integral contra minas. Los partidos en Colombia desafortunadamente hablan de generalidades, tienen unos conocimientos muy individualizados y no son del colectivo. Por tanto, yo diría que no tenemos una relación fuerte, vigorosa, que permita decir que algún partido tiene tareas específicas sobre este tema. Seguramente puede surgir alguien que diga: “es que nuestro partido va a hacer esto o aquello”, pero serán elementos coyunturales.

Lo que sí creo es que ha habido gobiernos que han avanzado mucho en este periodo y no puedo decir que sea uno o dos departamentos. Creo que la mayoría de los departamentos lograron avanzar, apropiaron el criterio y han colaborado mucho en eso. No sólo la existencia de este proyecto sino que también hay un clima en el país… El tema del acuerdo especial con las FARC, el tema de la visibilización de las víctimas, el tema del desarrollo de la política de acción integral contra minas y la mención presidencial del tema y de otros actores como la sociedad civil, pues obviamente han hecho fácil que la cuestión sea vista y observada por parte de todos los actores de la vida social en Colombia.

¿Cuáles fueron los principales aliados durante el proceso para la realización de los planes de acción PAICMA?

Los gobiernos locales. Creo que los funcionarios públicos en distintos municipios y departamentos fueron nuestros principales aliados. Igualmente creo que actores de la comunidad en esos territorios fueron actores importantes para el trabajo de los gestores, y en el caso particular nuestro pues evidentemente el DAICMA fue un aliado invaluable que permitió que se siguiera trabajando digamos de manera continua. Y yo diría también que de alguna manera y como no, la comunidad internacional que es la que puso el recurso para poder desarrollar esto. Es decir, los pueblos de la Unión Europea que cooperan con sus impuestos para que Colombia pueda hacer este proceso. A ellos hay que agradecerles.

“Los funcionarios públicos en distintos municipios y departamentos fueron nuestros principales aliados para la realización de los planes de acción PAICMA”


“El territorio necesita que la población en riesgo sea capacitada constantemente en Educación en el Riesgo de Minas”

El consorcio Método-CCCM entrevista a Sonia Juliana Fonseca,  Gestora Departamental del departamento de Tolima para el proyecto “Diseñar e implementar un esquema de coordinación nacional, departamental y municipal de la intervención de la acción Integral Contra Minas antipersonas en Colombia (AICMA)”.

“El territorio necesita que la población en riesgo sea capacitada constantemente en Educación en el Riesgo de Minas (ERM)”.

En el transcurso de una de las capacitaciones semestrales que impartimos en Medellín (Antioquia), tuvimos la ocasión de conversar con Sonia Juliana Fonseca, gestora departamental de Tolima. Juliana compartió con nosotros su experiencia de trabajo con las diferentes entidades gubernamentales, enfatizando sobre la necesidad de promover comportamientos seguros y educar a la población en el riesgo que genera la presencia de las Minas Antipersonales (MAP), las Municiones Sin Explotar (MUSE) y los Artefactos Explosivos Improvisados (AEI) en los diferentes municipios afectados.

Entrevista realizada por Jiraldín Charaf. Experta Secundaria del Consorcio Método-CCCM.

Aunque aparentemente existe mucha voluntad política para solucionar la problemática de las minas antipersonales, se puede presentar barreras que obstaculizan esa voluntad. ¿Cuáles han sido esos obstáculos que ha encontrado a la hora de realizar su labor como gestora? 

Una de las barreras ha sido el presupuesto, no obstante, es un departamento que desde su plan de desarrollo tiene unas metas específicas encaminadas a reducir el riesgo de accidentes y muertes por MAP/MUSE/AEI. La afectación de estos artefactos ha sido significativa ya que de 47 municipios, 37 han presentado algún evento desde 1990 a la fecha y los recursos destinados son pocos para todas las acciones a desarrollar en la Acción Integral Contra Minas Antipersonal (AICMA).

“La afectación de estos artefactos ha sido significativa ya que de 47 municipios, 37 han presentado algún evento desde 1990 a la fecha ”.

El año pasado, desde la Secretaria del Interior y la Dirección de Derechos Humanos, a pesar del poco presupuesto con que se contaba, se llevaron a cabo diferentes acciones relacionadas con AICMA y  otras fueron gestionadas y articuladas con instituciones que tienen oferta en el territorio. Estas acciones fueron lideradas por la Gobernación del Tolima con el apoyo de instituciones y organizaciones como la Cruz roja, la Campaña Colombiana Contra Minas, el Programa de Derechos Humanos de USAID, la Corporación Paz y Democracia, la Dirección de Acción Integral Contra Minas Antipersonal y el Ministerio del Interior; esta articulación de esfuerzos permitió atender las necesidades de los municipios de mayor afectación, con relación a la Educación en Riesgo de Minas (ERM) en el departamento.

Al inicio del proyecto también surgieron barreras en algunas de las Alcaldías Municipales, las cuales veían este tema como una carga más, debido al desconocimiento y poco personal disponible en las secretarias de Gobierno. Afortunadamente se acordó desde el nivel Departamental y Nacional que hubiera un acompañamiento en los temas de AICMA; que no sería una responsabilidad solo de ellos, sino que las acciones serian coordinadas y fortalecidas mediante asistencia técnica especializada para la inclusión de los componentes de  AICMA en los Planes Municipales. Desde la gobernación y desde la Dirección de Acción Integral Contra Minas (DAICMA) se lograron articular una serie de acciones subregionales que beneficiaron a los cuatro municipios del proyecto, acciones que permitieron involucrar y sensibilizar sobre la necesidad de trabajar en este tema.

“Esa es la esencia del proyecto, lograr despertar el interés de las comunidades y de los mismos líderes políticos en la inplementación de la Acción Integral Contra Minas Antipersonal (AICMA)”.

¿Cómo se ha sentido trabajando en el proyecto? ¿Qué mensaje le tiene que dar a Colombia y al mundo acerca de la labor que está realizando?

Como te decía inicialmente, es una labor en la que si se logra incluir acciones específicas de prevención y atención en los planes territoriales es muy gratificante; porque éstas van direccionadas a una población que está en constante riesgo, que necesita que alguien los eduque en el riesgo y les enseñe unos comportamientos seguros que les pueden llegar a salvar la vida en un momento determinado.

Esa es la esencia del proyecto, lograr despertar el interés de las comunidades y de los mismos líderes políticos en la implementación de la Acción Integral Contra Minas Antipersonal (AICMA), con el fin de reducir la afectación ocasionada por MAP/MUSE/AEI. Se trata de un flagelo que se puede prevenir si se realizan acciones conjuntas.

Entonces su labor trata de no solo hablar de las víctimas, sino empezar a hacer cosas para prevenir el problema de las MAP/MUSE/AEI y que no siga afectando a las comunidades.

Las acciones de atención a las víctimas son tan importantes como las de prevención. Si logramos identificar las zonas de mayor riesgo y direccionar la oferta existente en el Departamento a los diferentes grupos poblacionales aplicando un enfoque diferencial, se pueden prevenir estos accidentes que dejan gran afectación no solo a la víctima, sino también a su entorno inmediato.

¿Cómo está afectando la situación de las minas al día a día en los cuatro municipios que tiene a su cargo? ¿Ha habido accidentes últimamente?

Hay unos municipios que se han visto más afectados que otros. Por ejemplo, Planadas, Ríoblanco y Chaparral han sido especialmente afectados debido a la presencia de grupos armados.  Debemos recordar que en el Municipio de Planadas, específicamente en Marquetalia, fue donde nacieron las FARC. Ya se imaginarán los años en los que estos municipios se han visto afectados y como consecuencia de ello hay muchas veredas con un alto riesgo, donde la presencia de MAP/MUSE/AEI incrementan la probabilidad de que ocurran accidentes. El último accidente ocurrió en septiembre del año pasado donde una mina antipersonal dejó dos víctimas en el Municipio de Planadas.

“El territorio necesita que la población en riesgo sea capacitada constantemente en Educación en el Riesgo de Minas (ERM) y en cómo debe actuar el primer respondiente”

Iniciando este año el ejército encontró un arsenal de Minas Antipersonales y se han encontrado Artefactos Explosivos Improvisados, los cuales fueron destruidos. Eso nos demuestra que el territorio necesita que la población en riesgo sea capacitada constantemente en Educación en el Riesgo de Minas (ERM), en comportamientos seguros y en cómo debe actuar el primer respondiente mientras llega el desminado humanitario a descontaminar las zonas afectadas por este flagelo. De esta forma podremos prevenir accidentes en nuestra población.

Para terminar, ya hablamos de los entes gubernamentales, las barreras y, ¿qué pasa con la comunidad?, ¿cómo ha recibido esa labor?, ¿cómo han sido involucrados y cómo se usa?, ¿están interesados en educarse?

Claro, lo más irónico es que la comunidad -que es la que está en inminente riesgo-, muchas veces ni siquiera sabe qué es una Mina Antipersonal, qué es un Artefacto Explosivo Improvisado o qué es una Munición Sin Estallar. Uno les habla  de Minas Antipersonales y ellos imaginan un campo minado; no saben qué es un comportamiento seguro ni  qué deben hacer y ahí es donde nos damos cuenta de que es la comunidad la que necesita más atención en el tema de la Educación en Riesgo de Minas.

Desafortunadamente los recursos son pocos y no se puede llegar a toda la población que está en riesgo. En los sitios en que se han desarrollado acciones en este sentido, la comunidad las ha recibido con mucha gratitud porque se concientizan que estas acciones pueden llegar a salvarles la vida.


La Acción Integral Contra Minas Antipersonal en el departamento de Nariño. Entrevista a Álvaro Cabrera.

El consorcio Método-CCCM entrevista a ÁLVARO CABRERA,  Gestor Departamental de Nariño para el proyecto “Diseñar e implementar un esquema de coordinación nacional, departamental y municipal de la intervención de la acción Integral Contra Minas antipersonas en Colombia (AICMA)”.

 “Nos preocupa que en algunos municipios se siga actuando por reacción en vez de planificar prevención a la hora de  luchar contra las minas

En el transcurso de una de las capacitaciones semestrales que impartimos en Popayán (Cauca), tuvimos la ocasión de conversar con Álvaro Cabrera, gestor departamental de Nariño dentro del proyecto “Diseñar e implementar un esquema de coordinación nacional, departamental y municipal de la intervención de la acción Integral Contra Minas antipersonas en Colombia (AICMA)” operado por el consorcio Método-CCCM. Cabrera compartió con nosotros muchas de las claves más importantes para entender el problema de las Minas Antipersonales (MAP), la Munición Sin Estallar (MUSE) y los Artefactos Explosivos Improvisados (AEI), fruto de su aprendizaje en el terreno como parte activa del desarrollo del proyecto.

Por Ander Arcos.  Experto Secundario del consorcio Método-CCCM.

¿Qué nos podría contar de su trabajo diario como gestor en este proyecto, tiene alguna anécdota en especial que quisiera contarnos?

Lo más relevante del proyecto es que las alcaldías y la gobernación se sienten respaldadas en un tema que para ellos no es tan fuerte. Eso se ve reflejado en instancias como los comités de Justicia Transicional o en la misma mesa técnica departamental de prevención, donde el tema que tiene mayor avance aparte del fenómeno de desplazamiento, es el tema de MAP/MUSE/AEI. Esto demuestra que hay un doliente y un responsable del tema.

¿Considera que en el departamento o los municipios que abarca este proyecto existe suficiente conciencia sobre el problema de las minas antipersonales?

La gente sabe de la problemática de las MAP/MUSE/AEI y es consciente de todo lo que genera a su alrededor y en su entorno. En el departamento de Nariño, todos esos municipios afectados son netamente agrícolas y la mayoría de las acciones giran alrededor del sector primario, sector que debería dinamizar el desarrollo de los territorios. Si a eso le sumas que hay diferentes grupos étnicos en el territorio – como indígenas y afros –  la problemática que existe con las MAP/MUSE/AEI se complica aún más.

Respecto a eso, ¿cómo diría que afecta la existencia de estas minas a la población rural? obviamente están los accidentes e incidentes pero, ¿cómo les afectaría desde una visión un poco más amplia?

En el momento se observa que en un municipio de categoría sexta, como son la mayoría de los municipios del departamento de Nariño, las únicas fuentes de trabajo son la Alcaldía, el comercio o en la zona rural (producción agrícola, pecuaria, ganadera, etc.). Son precisamente estos territorios los que están afectados porque no solo las minas se están colocando en la zona rural de forma dispersa, sino que están dentro de la frontera agrícola que los campesinos de la región utilizan para la producción y comercialización de este tipo de servicios. Además de que este tipo de artefactos afectan la seguridad de los campesinos, también afectan otro tipo de seguridades además de la física y la psicológica, como puede ser la seguridad alimentaria y el desarrollo rural en general.

Respecto a los artefactos explosivos, ¿cuál es la forma en la que se suelen encontrar en Nariño?

En Nariño se tienen priorizadas ocho subregiones donde hay diferentes tipos de artefactos como Minas Antipersonales, Munición Sin Estallar o Artefactos Explosivos Improvisados. Se ha hablado mucho de que la subregión de la costa Pacífica comprendida como Piedemonte Costero y la parte de Tumaco, Barbacoas, Francisco Pizarro y la Tola se caracterizan por la presencia de munición abandonada sin explotar, la MUSE. Hay una serie de combates y una serie de asentamientos de grupos armados ilegales con presencia o alta presencia de fuerza pública que en sus diferentes formas, ya sean marina, militar o policía, hacen que la presencia de ese tipo de artefactos sea mucho mayor. Algunas zonas de la cordillera como Patía, Samaniego o Policarpa, se ven más afectadas con colocación de minas antipersonales, ya sea por ser paso estratégicos de los grupos armados ilegales, paso de armas o zonas de cultivos de uso ilícito. Se colocan debajo de la mata o en la periferia del cultivo para contrarrestar los procesos de erradicación manual que se pueden presentar en la zona.

Siendo un poco más concreto, con las minas parece que suelen colocarse para protección de zonas aunque también se colocan como trampas destinadas a que caiga el ejército en ellas. ¿Es así?

Exactamente, ahí también pueden estar, tanto para proteger cultivos, zonas estratégicas como también evitar la avanzada de las fuerzas militares. Es por eso que usualmente, cuando el ejército entra a algunas zonas utiliza los caminos que habitualmente utilizan los campesinos  y esto es lo que genera un alto riesgo para la comunidad en general; son precisamente esos caminos, la mayoría trochas (caminos pequeños), los que son inundados por artefactos explosivos como las MAP/MUSE/AEI.

¿Cuáles son las principales barreras que ha encontrado  por parte de las instituciones?

Yo diría que una de las principales dificultades es la rotación de personal, aunque en el departamento existe una voluntad política manifiesta al respecto desde hace muchos años, en las diferentes administraciones. Cuando rotan mucho el personal encargado como el enlace o par institucional, cada seis meses o cada año tenemos que empezar de cero. Estos nuevos funcionarios que entran a la institucionalidad, casi en un 95% entran sin ningún tipo de conocimiento sobre el tema MAP/MUSE/AEI. Pueden ser de profesión abogados y saben de derechos humanos, pero no conocen el contexto de las MAP/MUSE/AEI. Muchos de ellos ni siquiera conocen el territorio, por lo cual se comienza de cero a darles conceptos básicos, que uno supone que son etapas ya quemadas.

“Cuando rotan mucho el personal encargado como el enlace o par institucional, cada seis meses o cada año tenemos que empezar de cero

¿Podría mencionar otro tipo de dificultades?

El proyecto va encaminado al fortalecimiento institucional,  lo que te lleva a que tengas unas dinámicas de trabajo específicas dentro de espacios institucionales o espacios dados por la ley 1448 -ley de víctimas y restitución de tierras-, o inclusive los comités departamentales o municipales de Acción Integral Contra Minas Antipersonales (AICMA). Cuando se interactúa con los comités territoriales y de justicia, estamos hablando con funcionarios y en las mesas de víctimas, por lo que usualmente en las mesas de víctimas te piden cosas que el proyecto no da, como asistencia humanitaria o recursos para proyectos productivos. A tal inconveniente, como gestores aclaramos cuáles son las funciones, objetivos y metas del proyecto y así se solventa rápidamente. Definitivamente lo que uno identifica como mayor dificultad es ese cambio de personal que existe sobre todo a nivel de instituciones. Por último, la seguridad del departamento de Nariño se ve afectada coyunturalmente por algunos hechos en las carreteras, pero no se relacionan directamente con este proyecto sino con el contexto de conflicto armado en el que vivimos.

¿Podría especificar un poco más sobre eso?

Por ejemplo en la vía Pasto-Samaniego y específicamente en el trayecto de Tuquerres – Samaniego, hay altos índices de inseguridad tanto por delincuencia común como por actores armados no estatales. Lo mismo sucede en la vía Pasto-Tumaco; en el sector de Junín han bajado gente y la han desaparecido o la han matado. Entonces digamos que estos trayectos terrestres a algunos municipios se vuelven peligrosos por la inseguridad reinante y no por nuestro trabajo; ese es un efecto colateral que puede llegar a afectar a uno de los gestores en terreno, por la dinámica de conflicto armado y de inseguridad social que se presenta dentro de las carreteras.

¿Cómo se ha sentido trabajando dentro del proyecto?

Bien, yo pienso que ha sido difícil posicionarlo porque los municipios y el departamento están más acostumbrados a pensar que la asistencia técnica no es tan valiosa como los recursos financieros que les pueden llegar directamente. Además yo paso de una organización civil donde hacíamos  otro tipo de acciones como la asistencia de víctimas o la educación en el riesgo de minas (ERM), a ser más técnico en la construcción de un plan correspondiente a la ley 1448 (Ley de víctimas y restitución de tierras). Esa transición para el entendimiento de las instituciones y las personas que te rodean en el trabajo ha sido un poco lenta pues la gente le dice a uno, “Álvaro necesito que me haga un taller de asistencia a víctimas” o “Álvaro necesito que atienda a una víctima”;  mi respuesta es que yo no estoy en estas actividades sino  fortaleciendo el proceso de planificación de política pública en MAP/MUSE/AEI. Digamos  que eso ha sido un poco complicado pero manejable.

Lo otro es ya en el desarrollo del proyecto, en ocasiones se presentan inconvenientes en el tema de comunicación región – nación pues cuando uno necesita una respuesta rápida sobre un tema específico, no existe una dinámica eficiente sobre el mismo.

“Seguimos siendo reactivos en la acción, los recursos se invierten de acuerdo a la necesidad y no a un plan específico.”

¿Cómo considera que se está consiguiendo el impacto del mismo en Nariño?

El impacto se puede medir porque realmente este tema ya está posicionado y respecto a las herramientas de formulación de política pública, es el único que tiene un avance real, concreto y conciso. Cuando uno habla por ejemplo de un  plan de prevención en garantías de no repetición de masacres, la gente no sabe que colocar, porque  todavía no está muy claro qué se debe hacer sobre eso. En el tema de las minas en cambio, se tiene una claridad mucho mayor sobre las secciones puntuales que hay que hacer, por lo que la sensibilización existe. Ahora lo que nos preocupa un tanto es que la mayoría de municipios tienen muy pocos recursos; lo que hacen es colocar una bolsa de plata y esa bolsa de plata se va gastando de acuerdo a la necesidad. Seguimos siendo reactivos en la acción, los recursos se invierten de acuerdo a la necesidad y no a un plan específico.

 “La planificación técnica de políticas públicas es indispensable en todo, pero sobre todo cuando afecta a población vulnerable “

¿Qué le gustaría transmitir al mundo o al resto de Colombia sobre este proyecto?

Es importante que la formulación de política pública esté bien orientada técnicamente. Si bien es cierto que la rotación de personal y de funcionarios se debe sobre todo al libre nombramiento y a la remoción que se hace cada tres o cada seis meses, también es importante que esos procesos de planificación y de formulación de política pública sean con la mayor seriedad posible. Esto no se ve reflejado inicialmente como por ejemplo en las obras de concreto para pavimentar una calle, que la gente lo puede ver. Si la planificación de la política pública es adecuada, la implementación de esta va a dar resultados duraderos a corto plazo, los cuales se van a ver reflejados también a mediano y largo plazo.

La planificación técnica de políticas públicas es indispensable dentro de todo el ámbito institucional, pero sobre todo en estos temas que son tan sensibles ya que se trata de población vulnerable como los grupos poblacionales contemplados en la ley 1448.


En San Calixto en todos los rincones ronda la muerte…

Relato de la comunidad de San Calixto:

“El campesino vio la misma mina de siempre, y aburrido de ella, decidió quitarla de su camino”. Afortunadamente no explotó. Los vecinos aterrados, se acercaron a preguntarle por qué lo había hecho y él les contestó “Estoy harto de todo esto, yo lo que quiero es trabajar, lo que quiero es vivir”.  Esa mina llevaba ahí mucho tiempo y las autoridades se demoran en tomar acciones, incrementando el riesgo.

Otro problema es que a todo campesino lo tildan de guerrillero. El ejército se ha metido en medio de los 3 pueblos, San Calixto, El Tarra y Hacarí,  obligando a la población a que no pasen por donde ellos están. “A la gente le toca dar una vuelta tremenda para no pasar por donde están los militares, porque si a uno lo ven por ahí, creen que uno está espiando para contarle a la guerrilla”. Y dar esta vuelta obliga a pasar por sitios donde puede haber minas. Aunque se quiera vida, en San Calixto en todos los rincones ronda la muerte.

 

Bucaramanga, julio de 2014

Fuente de la imagen: Diario la opinión


En San Calixto Norte de Santander, dormir no es sencillo…

Una noche cualquiera en San Calixto,, a una familia que habitaba a 10 metros de donde esta acantonada la policía, se le avisó de que esa noche la guerrilla iba a atacar el pueblo. Varios amigos los llamaron para que se quedaran en otro barrio, pero ellos dijeron que iban a esperar a que los niños hicieran unas tareas. Pasada las 9 de la noche, decidieron quedarse, y ese día, efectivamente, llegaron las FARC.

 

Lo primero que sonó fue un cilindro. La familia, veterana de este conflicto colombiano, cada vez que había disparos se escondía en una placa que tenían en la casa,  pero ese día no les dio tiempo. Murieron los padres y la niña, de solo 11 meses. El niño se había levantado al baño cuando estaba el proyectil cayendo y  quedó atrapado en medio de dos paredes. La guerrilla había quitado la luz, y en la oscuridad lanzaron 3 cilindros más, los cuales todos cayeron en viviendas cerca de la estación de policía.

 

Esa noche el pueblo fue a mirar y la policía sacó al niño. Alrededor de 10 casas quedaron completamente destrozadas. Cerca de la familia vivía un señor de 50 años, que también quedó entre los escombros. Sacaron al niño y lo que quedaba de su familia. El pueblo quedó consternado y los otros dos cilindros quedaron sin explotar donde cayeron. Esto fue en el 2010.

 

Toda esta tragedia ocasionó que familias se desplazaran. Después de eso no volvieron a atacar.  Los dos cilindros los desactivaron posteriormente. Fueron alrededor de 10 viviendas las que quedaron afectadas. Y lamentablemente las ayudas no llegaron, y las víctimas siguen luchando para que se les repare.

 

Bucaramanga, julio de 2014

Fuente de la imagen: Vanguardia Liberal